lunes, 25 de marzo de 2013

Revista Semana

Alcanzar un acuerdo en los diálogos de paz de la Habana jamás supondrá el fin del conflicto. Fundamentalmente porque la guerrilla está dividida y aún están en la selva enfermos criminales, obsesionados por la sangre y el dolor, capaces de visualizar a la mujer como objeto sexual. Aquí está el ejemplo. 

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